Si hay algo que caracteriza a la pequeña Pitiusa es que es una isla en estado puro, de las pocas que desgraciadamente quedan. Así que para llegar hasta Formentera el único medio de transporte es el barco ya que no dispone de aeropuerto. Pero realmente no tiene porqué importarnos si con eso preserva esa magia y encanto que tanto la caracterizan.

Hay varias formas de llegar hasta la isla. Una de ellas es haciendo escala en Ibiza y desde el puerto de La Savina coger el ferry que nos lleva hasta Formentera. El trayecto es de aproximadamente unos 25 minutos y durante el mismo se puede disfrutar de los islotes que hay situados entre una isla y otra como el Espalmador o el Malvins, entre otros. Los horarios pueden variar en función de la época del año. En verano y temporada alta suele haber mucho más servicio que en invierno.

Desde la Península, aparte de llegar por vía aérea, también se puede hacer por vía marítima. Valencia, Denia y Barcelona son puntos de partida para viajar hasta la isla. De hecho, en los meses de temporada alta hay un ferry que viaja directamente hasta Formentera, sin necesidad de hacer escala en Ibiza, y que sale del puerto peninsular de Denia. Los precios suelen ser relativamente económicos aunque evidentemente varían en función de la temporada y de si se carga algún vehículo para después poder desplazarse por la isla.

Realmente, no hay excusa para viajar a Formentera en cualquier época del año. Vale la pena y sale bien de precio.