Formentera no es sólo el azul turquesa y cristalino de sus playas. En sus cerca de 80 kilómetros, la isla es todo un tesoro natural de rutas que merece la pena visitarse. Recónditos lugares únicos para realizar excursiones y pasar un día disfrutando del encanto y maravillas de su paisaje.

Si estás estos días por la isla acércate hasta el Ayuntamiento de Formentera y pide el folleto que se ha editado y en el que se presentan las diferentes rutas verdes que puedes hacer. Podrás escoger hasta diecinueve recorridos diferentes que te adentraran en la rica fauna, flora e historia de la pequeña pitiusa. Una ocasión que merece la pena, sobre todo en estos meses, donde encontrarás un remanso de paz inigualable. Todas las rutas están perfectamenteseñalizadas así que no hay ningún riesgo de perderse.

Una de las excursiones que no debes perderte es el del camino viejo de La Mola para disfrutar y deleitarte con sus famosas higueras centenarias. Este recorrido lo tienes que empezar en Sant Francesc Xavier. La senda es muy fácil de seguir porque transcurre casi en paralelo a la carretera. En su recorrido puedes desviarte para conocer uno de los edificios religiosos más visitados por turistas, la iglesia de Sant Francesc Xavier.

Y por supuesto podrás disfrutar de la maravilla de El Faro de la Mola que lo verás desde la distancia luciendo imponente sobre un impresionante acantilado. Por si no lo sabías, este faro sirvió de inspiración al escritor Julio Verne para su novela “La Isla del Fin del Mundo”. Y de paso también podrás adentrarte y conocer la artesanía de la isla visitando el mercadillo de El Pilar de la Mola. Eso sí, tendrás que reservarte esta ruta para un miércoles o un domingo que es cuando está abierto.